ACTIVIDAD

Entrados en el mes de septiembre, la Escuela de Verano 2017 sigue manteniendo su actividad de manera interna a la Organización. Reflexiones autocríticas, reuniones comparativas y medidas de mejora para próximas ocasiones. La recopilación de datos obtenidos a lo largo de las semanas de actividad nos aportan una información fundamental para la mejora del servicio. Destacar la gran respuesta a las actividades complementarias realizadas, especialmente la jornada de “Juegos Olímpicos”, y la implicación de todos los monitores que hicieron un ejercicio de coordinación magnífico.

Desde la Organización, queremos agradecer el apoyo y predisposición de todas las partes del Proyecto (niños, padres, monitores y Administración). Es verdad, que la actividad estuvo a la altura de nuestras expectativas y que los comentarios sobre la misma han sido generalmente positivos (no hubo más que ver la afluencia de público en el “Festival de Clausura”), pero son muchos los aspectos a mejorar y de ello nos hemos encargado de dejar constancia. Mejorar la planificación significa mejorar la actividad y la satisfacción del usuario, ese es nuestro propósito.

TEMÁTICA

Toda la actividad de la Escuela de Verano 2017 estuvo ubicada en un entorno natural inmejorable, y siguió a las mil maravillas una línea temática encantadora para niños, padres y monitores. “La Máquina del Tiempo” transportó a los 160 niños (con sus respectivos monitores) a cinco de las épocas más importantes de la historia de la humanidad.

Tras la presentación de su nuevo invento, el Profesor Darwin, experimentó el viaje más longevo en el tiempo, 10.000 años atrás. Un viaje a la Prehistoria, concretamente a Stonehenge (Reino Unido), donde aprendimos aquellos comportamientos que han determinado la evolución del hombre. Las semana siguiente, Ramses II y Cleopatra nos recibiieron, y en Egipto (5.000 aC) aprendimos a diseñar joyas, maquillaje y mensajes encriptados con papiro. Después de esta maravillosa época tuvimos la enorme suerte de poder contar con Filípides que en el año 476 aC nos introdujo en un mundo de Dioses y descubrimos el origen de la Democracia. Hacia el siglo XII, un jóven Arturo llega para gobernar el Rieno de Camelot y necesita nuestra ayuda para conseguirlo. Y por último, y aprovechando sus últimas opciones de experimentar, el Pr. Darwin revirtió todos los datos del sistema operativo para mandarnos al futuro e imaginar qué podemos aportar a la sociedad en la que vivimos.

Una historia perfectamente desarrollada (con tintes de humor), que embaucó a niños y adultos de la Escuela de Verano 2017.